¿Qué es el Puerperio?

Según la RAE el puerperio se define como el Periodo que trascurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación. La definición médica nos cuenta que es el periodo que comprende desde el final del parto hasta la normalización de los cambios fisiológicos producidos durante el embarazo.

¿¿Alguna vez volveremos al estado “ordinario” anterior a tener a nuestro hijo?? ¿Realmente los cambios producidos sólo son fisiológicos o algo cambia en nuestro ser, en nuestra alma, cuando somos madres? ¿El puerperio termina realmente a los famosos 40 días?

Te propongo olvidarnos del tiempo físico, acercarnos al tiempo emocional donde nos encontramos mamá-bebé, rechazar la invitación a volver a ningún estado ordinario y adentrarnos en este periodo fusión madre-hijo, cuya duración hay que descubrir y valorar de nuevo, compartir nuestros miedos, nuestras aventuras y descubrimientos.

FELIZ INMERSIÓN!

domingo, 1 de junio de 2008

Apuntes Laura Gutman

Aquí os dejo un extracto de los apuntes que tomé en el Seminario que Laura Gutman dió en Barcelona en Febrero 2008, he resumido lo referido al puerperio, aunque se habló también de crianza, acompañamiento de casos, violencia y adicciones...

Espero os guste...

“En el puerperio las mujeres necesitaríamos el mundo entero a nuestros pies”


¿Porqué es tan difícil ser padre o madre en estos tiempos?

Nos definimos en lo que somos a través de lo que hacemos, nuestro valor de identidad está definido en nuestro trabajo, nuestra profesión (soy bióloga, o administrativa…).


Esta conquista del trabajo, por parte de las mujeres supone una vivencia de vacío tras el nacimiento de un hijo.
La Identidad de madre se ha perdido en 2 generaciones, el lugar casa-madre es un lugar desprestigiado, sin identidad positiva, hemos perdido identidad en la maternidad-paternidad, eso lleva a la vivencia de haber perdido el tren de la vida, de no existencia. Hoy en día el ámbito de la maternidad no existe, está desvalorizado.

La Crisis a la llegada de un bebé

Vale la pena tomar en cuenta la profunda crisis vital que supone la aparición de un niño en casa. Cada crisis es un aviso, como una lucecita que se enciende, que nos indica la presencia de un camino personal hecho para ser caminado.
Nos vivimos como seres separados, como diferentes y separados de… Mi pareja, mi hijo, mi trabajo, mi suegra, mi enfermedad… Pero realmente estamos profundamente interrelacionados, estamos entrelazados.

La sombra es lo que hemos rechazado en la niñez, lo que no aceptamos, en una crisis aparecen los aspectos diferenciados de la sombra, por ello es común la vivencia de múltiples problemas en un época de crisis (son pedacitos de sombra, que en la crisis emergen). La sombra no es lo malo, es lo no nombrado, lo opuesto a lo consciente.
El niño es pura sombra, viene completo, no está compartimentalizado como nosotros, se vive fusional con su madre, el niño sabe y vive en el mundo emocional, por ello se puede aprovechar el viaje del niño en la sombra para que me abra la puerta del cuarto oscuro.

La crisis es una oportunidad para explorar la complejidad del yo real, el yo que conozco es el yo consciente, que es un lugar cómodo, en cambio la sombra siempre es la invitada incómoda de la fiesta… Por tanto el Verdadero YO SOY es la luz y la sombra.
El puerperio comienza tras el parto y dura hasta que el niño tiene 2-3 años, mientras dura la fusión mamá-bebé.
El puerperio es un estado alterado de conciencia, se deberían aprovechar esos momentos de lucidez emocional como aportación al mundo. El mundo está lleno de puérperas y están escondidas! Como sociedad no estamos usando esta fuerza, llena de creatividad y lucidez emocional.
Es un momento ideal para efectuar un trabajo de introspección, ya que es un momento de fragilidad y sensibilidad emocional donde caen las barreras, incluso debido al cansancio físico.
En el puerperio se produce una apertura emocional, las cosas del mundo racional parecen ajenas, es por ello que abundan los despistes, los olvidos, en el puerperio se está en otro registro. Además se produce la fusión mamá-bebé, la madre puede sentir como el bebé (mayor sensibilidad, desagrado por ruidos fuertes, etc…), ya que todo vínculo es fusional

La Depresión puerperal es una consecuencia de la lucha entre el mundo consciente-inconsciente, se suele producir cuando se pretende estar en lo consciente (la hormona que predomina es la Adrenalina, frente a la Oxitocina que es la hormona del amor), donde se pone la Energía en proyectos, ideas, en lugar del silencio interior.
Cuando el puerperio ha sido silenciado, cuando hay mucho dolor, la vivencia vuelve al silencio, el puerperio también pasa a la sombra. Durante este tránsito el cuerpo y las hormonas nos piden un retiro espiritual. El bebé, las entrañas nos llaman a la sombra, a la interiorización, al retiro.

Laura Gutman trabaja con las mujeres en plena crisis, porque en su experiencia ha evidenciado que hay cosas que hasta que no llega el momento no existen para las personas. Por eso los talleres de preparación para el puerperio, dirigidos a embarazadas no funcionan.

3 cosas para atreverme a bucear en el mundo ying (femenino-oxitocina-inconsciente, como opuesto al mundo yang-masculino-adrenalina-consciente)
1.- Estar segura de que no voy a morir
2.- Tener las espaldas cubiertas
3.- Encontrarme con el material sombrío.

El Trabajo de maternar consiste en tener al bebé en brazos, atender sus necesidades, no sólo físicas, también las emocionales.

El Padre-La Tribu

Para que el hombre, una pareja, pueda sostener el proceso, tiene que haber una gran madurez como pareja y como persona, con acuerdos muy claros. Un papá es demasiado poco para sostener, tendría que haber un grupo, una tribu… Somos mamíferos y estamos hechos para vivir en comunidad.

Es importante preguntar, hablar lo que la mujer está sintiendo y pensando, sobre sus necesidades, ya que si la pregunta no es formulada, el sentimiento no es reconocido y eso pasa a la sombra, y pasa al bebé. Papás, preguntar a vuestras mujeres ¿Qué necesitas? ¿Hay algo en que te pueda ayudar?


Vuelta al trabajo

La fusión emocional depende de nuestra valentía y apoyo, no de las horas que estemos en el trabajo. Aunque es cierto que el trabajo se puede usar como desconexión con el contacto con la sombra. Si estamos fusionados a la vuelta del trabajo se puede reconectar con el bebé (con presencia, brazos, caricias, contacto…). Todos lo hacemos lo mejor que podemos...

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