¿Qué es el Puerperio?

Según la RAE el puerperio se define como el Periodo que trascurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación. La definición médica nos cuenta que es el periodo que comprende desde el final del parto hasta la normalización de los cambios fisiológicos producidos durante el embarazo.

¿¿Alguna vez volveremos al estado “ordinario” anterior a tener a nuestro hijo?? ¿Realmente los cambios producidos sólo son fisiológicos o algo cambia en nuestro ser, en nuestra alma, cuando somos madres? ¿El puerperio termina realmente a los famosos 40 días?

Te propongo olvidarnos del tiempo físico, acercarnos al tiempo emocional donde nos encontramos mamá-bebé, rechazar la invitación a volver a ningún estado ordinario y adentrarnos en este periodo fusión madre-hijo, cuya duración hay que descubrir y valorar de nuevo, compartir nuestros miedos, nuestras aventuras y descubrimientos.

FELIZ INMERSIÓN!

viernes, 17 de agosto de 2012

Nutrición en el Puerperio GRASAS

Buenas tardes
Sigo el hilo de la serie de artículos sobre nutrición. Me parece muy importante que en el embarazo y en el puerperio dispongamos de buena información sobre lo que comemos y que podamos revisar, dentro de nuestras posibilidades, lo que comemos. Es un momento de la vida en el que merece la pena especialmente realizar cambios en nuestra forma de alimentarnos, puede que sean cambios pequeñitos, ya que disponemos de poco tiempo, ganas o energía, sea como sea, merecerá la pena.


El apartado de las grasas merece un espacio relevante. Las grasas que comemos nos proporcionan gran cantidad de energía, además de la necesidad de ingerir lo que denominan ácidos grasos esenciales, es decir, nutrientes que nuestro cuerpo no puede producir y necesitamos incorporar en la dieta. Son los famosos Omega 6 y Omega 3. No sólo es importante su consumo sino también que haya un equilibrio entre estos dos ác. grasos, parece que el ratio ideal es de 1:1 o 2:1 (similar al que consumían nuestros antepasados del Paleolítico), cuando la dieta occidental puede suponer un equilibrio de 20:1 o incluso superior


En el feto en desarrollo estos nutrientes son esenciales para el correcto desarrollo del cerebro. Durante la lactancia se sabe que la composición de la leche materna varía en cuanto a la calidad de ac. grasos en función de la alimentación de la madre (la cantidad también varía pero no en función de la dieta), la variación en leche materna puede ser de 15:1 a 5:1, es decir, en función de si la madre tiene una dieta con más Omega-6 y menos Omega 3 el equilibrio puede variar enormemente.

Es interesante saber también que esa reserva grasa que se moviliza en la lactancia puede provenir de la dieta de la madre puerpera y de la alimentación DURANTE el embarazo y antes, ya que durante la lactancia se movilizan grasas almacenadas en el tejido adiposo


¿Cómo ayudar en nuestra dieta que este equilibrio sea adecuado?, algunas ideas son:

·         Aumentar el consumo de pescado azúl o graso (para saber qué pescado es azúl, éstos tienen la cola con forma de flecha, en cambio el pescado blanco la tiene con forma plana plana, una excepción a esta regla es el salmón), ejemplo de pescado azúl de tamaño menor al atún (limite de tamaño recomendado por posible contenido en mercurio): sardina, anchoa, salmón, bacalao en salazón, salmonete, chicharro, palometa, etc)
·         Consumir aceite de oliva, y utilizarlo en lugar del aceite de girasol o de maíz (con mayor contenido en Omega-6)
·         Consumir semillas de lino o de calabaza (se pueden añadir en el muesli, en las ensaladas, etc)
·         Consumir nueces y avellanas
·         Otras fuentes de Omega 3 son las algas, quinoa, semillas de chia, aceite de soja, avena.
Como mención importante en el apartado de GRASAS son las grasas “modernas”, producto de la industrialización de lo que comemos, se trata de las grasas hidrogenadas, parcialmente hidrogenadas o grasas trans. (Hay alimentos que contienen de forma natural grasas trans, pero parece estas grasas naturales no presentan los prejuicios a la salud que parecen facilitar las grasas trans industrailes)
Estas grasas aparecen bien por haber sufrido un proceso químico industrial – hidrogenación de su molécula- con el objetivo de mejorar su textura, aumentar su vida de consumo y utilización (al hidrogenarlas las grasas se vuelven sólidas y permiten reducir la refrigeración por ejemplo) también son más baratas. O también aparecen por la fritura y el calentamiento a altas temperaturas de los alimentos y el uso reiterado de aceites (fast food por ejemplo)
Un ejemplo de producto que ha sufrido ese proceso es la margarina, creada a través de la hidrogenación de aceites vegetales para obtener su consistencia sólida. Y derivado de esta, la mayoría de los productos de bollería industrial. Este producto apareció como sustituto de la mantequilla (que contiene grasas saturadas de las cuales tampoco conviene abusar), actualmente algunos fabricantes están tratando de eliminar grasas trans en la margarina y en los productos industriales.  Por eso es muy importante invertir un tiempo de la compra en revisar los ingredientes y vigilar lo que comemos. En el envase de algunos alimentos con este tipo de grasas tan poco recomendables podemos encontrar alusiones a que es muy sano, o incluso puede ser un alimento dirigido a niños (muchas galletitas para meriendas,  es por ello muy recomendable leer la “letra pequeña” antes de comprar algunos alimentos procesados
Así que algunos de los posibles alimentos a erradicar de nuestra dieta o a disminuir su ingesta al máximo son:
·         Productos de bollería industrial (salvo que se detalle que están elaborados con aceite de girasol o de oliva), suelen presentar “aceite vegetal” que encubre aceites muy saturados como el de palma o coco o pueden tener “grasas parcialmente hidrogenadas” especialmente en los de cobertura de chocolate

·         Patatas fritas u otros productos industriales fritos (snacks, frutos secos, etc)

·         Comida de restaurantes con muchos fritos o que reutilizan el aceite varias veces

·         Si te gusta el chocolate, cuida de comprar chocolate de buena calidad, elaborado con manteca de cacao y que no presente grasas trans (si las contiene en la lista de ingredientes se indicaría grasas parcialmente hidrogenadas), mejor al 70%

·         Ante la duda, lo mejor es evitar los alimentos muy procesados o elaborados y potenciar las materias primas frescas y “tradicionales” en la dieta, dando la bienvenida al aceite de oliva y a los aceites de semillas.

·         En verano si vas a comer un helado, elige un halado artesano frente a un industrial
Si tratamos de eliminar las grasas saturadas (de origen vegetal y animal) la lista se amplía ENORMEMENTE, asi que quizás sea buena cosa tratar de consumir alimentos variados, lo más frescos y menos procesados posibles, a ser posibles biológicos y cocinados de una  forma sencilla.
Y para terminar… citar a Michel Odent y su famosa frase para el embarazo (que me parece extensible para el puerperio y la vida) …”Coma sardinas, sea feliz… y no se olvide de cantar!”
Un abrazo veraniego
Isabel

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