¿Qué es el Puerperio?

Según la RAE el puerperio se define como el Periodo que trascurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación. La definición médica nos cuenta que es el periodo que comprende desde el final del parto hasta la normalización de los cambios fisiológicos producidos durante el embarazo.

¿¿Alguna vez volveremos al estado “ordinario” anterior a tener a nuestro hijo?? ¿Realmente los cambios producidos sólo son fisiológicos o algo cambia en nuestro ser, en nuestra alma, cuando somos madres? ¿El puerperio termina realmente a los famosos 40 días?

Te propongo olvidarnos del tiempo físico, acercarnos al tiempo emocional donde nos encontramos mamá-bebé, rechazar la invitación a volver a ningún estado ordinario y adentrarnos en este periodo fusión madre-hijo, cuya duración hay que descubrir y valorar de nuevo, compartir nuestros miedos, nuestras aventuras y descubrimientos.

FELIZ INMERSIÓN!

jueves, 3 de julio de 2008

El Padre

Este tema me parece tan importante que he tardado en recopilar textos y en escribir la entrada…
Ahí van unas reflexiones de Laura Gutman, proximamente otras visiones…




SOSTENER Y REPARAR: DOS FUNCIONES PARA EL PADRE.

La función del padre tiene dos tempos: la primera se refiere al sostén entre los cero y los dos años, y el segundo se refiere a la separación, después de los dos años del niño, que coincide con el momento en que el niño empieza la separación emocional de la mamá construyendo su propio yo.
¿Qué significa sostener la maternidad?

1.- Facilitar la fusión mamá-bebe, permitirla y defenderla. Para que una madre esté en condiciones de sumergirse en la fusión, necesita despojarse de todas las preocupaciones materiales y mundanas. Precisa tener delegadas todas las tareas que no son imprescindibles para la supervivencia del niño; es decir, todo lo que no se refiere a amamantar, acunar, calmar, higienizar, alimentar y apoyar al recién nacido.
2.- Defender de la fusión del mundo exterior, apabullados por los consejos, las críticas, los sermones que circulan acerca de lo que “hay que hacer”. Resguardar el nido. Ser un intermediario, constituirse en muralla entre el mundo interno y el mundo externo.
3.- Apoyar activamente la introspección, es decir, permitir que la madre explore la apertura de su sombra vivenciando con libertad e intimidad la experiencia del florecimiento de su madre interior. El apoyo y el aompañamiento afectuoso permitirá a la madre no asustarse de sus partes ocultas, confiar en el proceso y saber que hay una mano tendida para tomar en los momentos más duros. No importa si el hombre comprende o no de que se trata, sólo importa saber que algo sucede.
4.- Proteger.
5.- Aceptar y amar a su mujer. Lo esencial en este periodo es no cuestionar las decisiones o intuiciones sutiles de la madre. El padre no puede constituirse en un enemigo de las sensaciones ilógicas, dando consejos, discutiendo las mínimas decisiones sobre cómo alzar al bebé, alimentarlo o dormirlo. No es tiempo de discursión, es tiempo de aceptación y observación.
Hay una gran confusión acerca del rol de los padres en esta época de pérdidas de identidad. No es fundamental que un padre cambie los pañales o que haga dormir al bebé, aunque siempre sea una actitud bienvenida para la madre agotada.
Los padres creen que no tienen nada importante que hacer si la madre es la única que se ocupa del bebe. Sin embargo, en la medida que activamente sostenga a su mujer, queda por completo involucrado en la tríada.
El padre no tiene que hacer de madre, tiene que apoyar a la madre en su rol de maternidad.

¿Y al padre quién lo apoya?

1.- El hombre está sostenido por su propia estructura emocional
2.- Está sostenido por el trabajo, su lugar de identidad y posición social
3.- También lo sostiene la posición profesional, el prestigio, el poder que otorga el dinero, la valoración social, sus inquietudes, su autonomía en los movimientos y en la disponibilidad del tiempo propio.
4.- Y lo sostiene “El tiempo de ocio”. Esos 10 minutos que se toma para leer con tranquilidad del periódico y que resultan tan envidiables para la puérpera ¡que aún no ha encontrado la ocasión para ir al lavabo!.

EL ROL DEL PADRE COMO SEPARADOR EMOCIONAL

Entre los 20 y 30 meses, el niño empieza a desprenderse de su fusión amocional con la madre aununciándose a sí mismo como ser separado: yo.
Es el momento ideal para que el padre intervenga quebrando la fusión en el tiempo adecuado, liberando tanto a la madre como al niño.
La función primordial masculina en la constitución de la familia es el sostén emocional de la mujer, y la función femenina es el sostén emocional de los hijos, sobre todo en los primeros años (que son muchos, y más aún si hay varios niños)

3 comentarios:

Virginia dijo...

Y a nivel personal...¿qué supone para ti la ayuda de tu pareja?? la tuviste desde un principio?, se implico en su papel? o estaba como muchos otros padres más perdidos que un pulpo en un garage?

Isa Red de Mar dijo...

Pues mi parejs se implicó desde el principio, me apoya y no le costó nada vincularse con las niñas... lo que creo le sorprendió (y a mi tamibién) fué mi emergencia como mama gruñona, necesitada de comprensión y apoyo... creo los dos esperábamos un post parto idílico (y más con la excedencia) y lo que vivimos, sobre todo con la primera fué mucho cansancio, físico, mental, mucho descoloque (me costó despedirme de la mujer que fuí y menos dar la bienvenida a la nueva madre)...
Creo que me hubiera gustado saber desde el principio que el descoloque es normal, que es un periodo revuelto a nivel personal, revuelto, y que él tb lo supiera para que me pudiera acompañar en la incertudumbre mejor...

Isa Red de Mar dijo...

SE me olvidaba... Lo peor del post parto y puerperio de mi primera hija fué el tema casa... tema de discursión perenne y que hemos solucionado contratando una persona que nos ayuda (plancha, aspirador). Y eso que fuí yo quien decidió seguir llevando la casa ya que estaba de excedencia!!
Parece que el kit- casa-hijo viene unido y yo creo no es así, criar un hijo es una tarea tan agotadora como cualquier trabajo por cuenta ajena, o más!! (son muchas las madres que dicen que en el trabajo exterior descansan...) y el trabajo del hogar es una tarea ingrata, pesada y que lleva mucho tiempo... en eso eché de menos una mayor implicación de mi pareja (no sólo en cuanto a tareas para hacer sino en compartir la organización del hogar)
En este segundo puerperio vivo ma´s centrada en mis hijas, también tengo algo de tiempo personal, así que todos estamos más relajados ;-)